La Claridad vence lo Complejo.
Cuando un producto es claro, la decisión es fácil.
Existe una idea muy común de que para ganar dinero con productos digitales hay que crear algo enorme, lleno de módulos, promesas ambiciosas y soluciones para absolutamente todo. Pero la experiencia y el mercado demuestran justo lo contrario.
Los productos digitales que mejor venden suelen ser los más simples.
Yo soy de ese tipo de educadora que me gusta asegúrarme de que mi audiencia entienda mi mensaje y me gusta equiparlos hasta los dientes… Pero eso no siempre es productivo si no se hace en el momento oportuno y en el contexto correcto.
Un producto digital debe tener la esencia, lo exacto, lo apropiado y lo funcional para que nuestra audiencia se lleve herramientas de valor sin sobrecargarlos. Esto significa que necesitamos ser especificos manteniendo todo lo mas simple posible.
Y no porque sean simples son “promedios”… (y créeme hay guías que tienen 50 páginas de nada)…
Todo lo contrario, porque son simples son claros- y eso es lo que hace un producto digital asertivo..
Cuando una persona entiende de inmediato qué problema va a resolver tu producto, la conversación interna cambia. Ya no está preguntándose si lo necesita, sino cuándo puede empezar a usarlo. No hay confusión, no hay que convencer demasiado. Hay alivio.
Ese pensamiento silencioso que dice: “Esto era justo lo que estaba buscando” magnetiza el deseo de adquirir ese recurso.
Así que …
El problema aparece cuando un producto intenta abarcar demasiado:
Mientras más temas tiene, más dudas genera.
Se siente complicado o para gente “preparada”.
Mientras más promesas haces, más difícil es decidir si lo quieren.
La mente se cansa antes de comprar.
En cambio, un producto simple:
Se siente posible y fácil de entender.
Se siente alcanzable y fácil de implementar.
Se siente seguro.
Mira la diferencia… Déjame darte un ejemplo:
Un recurso que te dice el cómo planificar una semana de comidas en 15 minutos para “soccer moms”, conecta más rápido que un “programa de nutrición consciente y cambio de hábitos”.
Una guía que te enseña a crear “Tres tipos de diseños específicos para Instagram que atrae 100 seguidores al día para emprendedoras”, vende mejor que: “Curso para convertirte en experta en marca personal”.
¿Notas la diferencia?
Las personas no están buscando perfección. Están buscando soluciones claras a problemas reales que tienen hoy.
Y nota lo siguiente: un recurso “simple” no significa pequeño. Significa específico.
✔️Enfoca en un solo tema
✔️Un problema,
✔️Una solución.
Un producto enfocado no solo se entiende mejor, también se vende más rápido, convierte con mayor facilidad y es mucho más sencillo de crear y mejorar con el tiempo. No necesita explicar demasiado porque hace una sola cosa… ¡y la hace bien trayendo resultados reales a tu audiencia.
Así que, si has estado dudando de tu idea porque sientes que es demasiado SIMPLE, probablemente es una idea millonaria.
En el mundo digital, la complejidad impresiona, pero la claridad vende.
Mi mayor lección aprendida sobre productos digitales, es que: ¡Entre lo complejo y lo simple, lo simple siempre gana! 💸

